viernes, 16 de diciembre de 2016

Reseña: Bungou Stray Dogs.


En su momento me negué a reseñarla porque había anunciado que tendría secuela dentro de pocos meses y ahora finalizada su segunda temporada se me hace un poco más complicado decidir desde dónde plantear esta reseña. No es que sea una serie compleja o profunda que trate temas intrigantes, sino que es una extraña mezcla de elementos que normalmente podría criticar, no obstante aun con esos elementos tuvo otros con los que terminó por gustarme.


Basado en el manga homólogo escrito por Kafka Asagiri e ilustrado por Sango Harukawa, este shonen que inició en 2012 ha conseguido bastante popularidad, llegando a tener dos temporadas este mismo año. Siendo producido por el estudio Bones contó con la dirección de Takuya Igarashi, guiones de Yōji Enokido. Taku Iwasaki compuso la música de la serie. Kazuhiro Wakabayashi fue el director de sonido en Glovision. Adicionalmente, Yumiko Kondou fue el director artístico, Yukari Goto el diseñador del color, Tsuyoshi Kanbayashi se encargó de la dirección de fotografía y Shigeru Nishiyama, el editor.


La historia corre alrededor de Atsushi Nakajima y como termina por volverse un miembro de la agencia armada de detectives, una organización de personas con diferentes habilidades sobrenaturales que se enfrentan a casos en donde la policía o militares no pueden hacer nada, debido a que son amenazas con similares poderes sobrenaturales. Un dato interesante es que los nombres de los personajes son los de escritores famosos (aunque algunos nombres de escritores japoneses no sean muy reconocibles en este lado del mundo) teniendo poderes relacionados a sus obras.


La historia sobre los casos y amenazas que afectan a la agencia de detectives por lo general mezcla escenas de humor con algunas escenas de acción como si fuera un shonen estándar su plan es ser un "Jack of all trades" teniendo un poco de todo, lo cual normalmente no termina por funcionar. Sin embargo el punto fuerte de la serie es el carisma de sus personajes, ya que aun cuando muchos son planos y se basan solo en una excentricidad logran captar la atención del público y mantener el interés aun cuando suele tener cambios bastante drásticos en su contraste entre humor y seriedad. Ademas no puedo quitarle los meritos a sus momentos más series que es en donde la serie brilla, como en los episodios del 1 al 4 en la segunda temporada, en donde con solo esos capítulos contaron una historia emotiva y funcional.


Por su parte la animación es colorida y bastante fluida en general, con una atmósfera que recuerda bastante a la arquitectura de 1940 o 1950, no es nada nuevo ni experimental pero hace muy bien su trabajo generalmente, el único pero en este aspecto es que recurren a una técnica que llamo "el slenderman" debido a cómo ignorar dibujar las caras de todo personaje que no este en primer plano para ahorrar presupuesto en escenas regulares y usar ese presupuesto en los momentos climáticos.

La banda sonora aunque acorde y bastante agradable, resulta poco memorable. Soy incapaz de recordar el nombre de cualquiera de sus temas, aunque no me dejó una mala impresión en este aspecto.


No es una obra maestra, pero puedo darle la etiqueta de que pertenece a las series mas entretenidas que he visto este año. Ya que aun con sus pequeños problemas, permite matar agradablemente algo de tiempo mientras no tengas las expectativas muy altas.

4 comentarios:

  1. Cómo cuando Rubén publica más entradas en un mes que en todo un año y empiezas a creer seriamente que lo secuestraron D:

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    1. Solo me tomé el año de manera lenta, no hay ninguna extraña conspiración detrás.

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  2. La temporada de anime fue tan mala que Rubén recién habló de ello

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    1. Es que guardo bastante para la entrada de recuento del año.

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