domingo, 8 de enero de 2017

Reseña: Flip Flappers.


Siendo otra de las reseñas que me quedó pendiente del 2016 llega una nueva entrada en modo hipster, ya que Flip Flapper pertenece al tipo de proyectos originales que busca ser un producto artístico que presenta la visión de sus autores. Aunque aún me mantiene dudoso sobre si realmente es algo brillante o no, debido a ciertos eventos en su desarrollo. Sin embargo ya con su trabajo en la dirección visual se pueden ver sus intensiones de ser algo más que solo una serie más, ya que no reinventa el género pero tiene su mensaje bastante claro.


Esta serie original para tv con un total de 13 episodios producidos por el bastante nuevo y desconocido studio 3Hz. Contando con dirección de Kiyotaka Oshiyama (quien es mas conocido por sus trabajos como asistente o director del apartado visual en varias series, participando en proyectos como Space☆Dandy, Dennou Coil o Evangelion: 2.0 You Can (Not) Advance) y guión de Ayumi Sekine, la música corrió a cargo de Jin Aketagawa.


Sinopsis: Cocona es una chica bastante normal pero sin grandes motivaciones o aspiraciones a futuro, sin embargo su aparente tranquilidad será trastornada cuando conozca a Papika una alegre e energetica chica que le pedirá que la acompañe al extraño mundo de Pure Illusion en donde deberá ayudarla a conseguir unos objetos que podrían cumplir deseos de ser reunidos. Este viaje llevará a que Cocona descubra más sobre el mundo a su alrededor, sobre sí misma y su pasado.


La historia no deja de ser simple, tal cual un clásico cuento de hadas en donde dos personajes infantiles viven aventuras en donde aprenderán alguna lección al final. Siendo en esta ocasión la idea detrás de todo el aceptar compañía y el valor de la amistad, pero en igual medida tal cual Hansel y Gretel es una historia sobre los niños que dejan de depender de sus padres y descubren los peligros del mundo siendo obligados a comenzar a vivir por sí mismos, siendo el paso de la niñez a la adolescencia.

Sin embargo aunque soy capaz de reconocer el mensaje que intentaban transmitir tras todas la metáforas de la serie, debo decir que la ejecución es pobre, teniendo varias decisiones que no veo más que decisiones ejecutivas en vez de artísticas, ya que de ser una serie de historias bastante episodica con sutiles hilos para los giros finales en sus últimos episodios decide por soltar información tan rápido como pueda para el final, por lo que este se siente acelerado y no resulta emotivo como deberia haber resultado. Además, un error incluso mayor que ese es que los personajes son unidimensionales con motivaciones demasiado simples, por lo que la mayoría no llegan a sentirse humanos ni generar empatía, que Dios, Cthulhu, el monstruo de espagueti volador, o cualquier ser supremo me perdone lo que dire, pero a la hora de diálogos con simbolismos y profundidad preferiria estar viendo Yurikuma que aunque redundante si entendía lo que hacia.


Sin embargo no todo es malo, si ignoramos a los personajes y sus diálogos planos y vemos el aspecto visual tenemos una historia bastante coherente y agradable, manejando los escenarios, colores y elementos visuales para contar sus historia con las expresiones de los personajes (aunque sus rostros no tenían mucha variedad) aun cuando estos elementos no sean del todo detallados, denotando que la experiencia de Oshiyama es en todo lo que tiene que ver con lo visual, al punto de que hubiera preferido que la serie si quería ser artística no hubiera tenido diálogos, solo acción y música.


Y refiriéndose a su banda sonora debo decir que está más que acorde a lo que quiere contar la historia, construyendo las atmósferas apropiadas a cada situación, ya sea alegre, triste o de curiosidad por los nuevos mundos explorados. Sobre el opening y ending, debo decir que el tema de entrada Serendipity de Zaq no es gran cosa y es bastante olvidable no obstante el tema de cierre es el que debe representar a la serie, ya que el tema Flip Flap Flip Flap de TO-MAS feat.Chima no solo tiene el mejor apartado visual de toda la serie, si no que la música en sí representa esa sensación de estar frente a un alegre cuento infantil.


Al final mi opinión es que no es una mala serie, simplemente no aprovechó todo el potencial que pudo haber tenido por lo que dudo que se convierta en una de esas gemas ocultar que se consideran de culto. Sin embargo reconozco que quizás por el esfuerzo visual que pusieron pueda ser recomendable para algunas personas.

2 comentarios:

  1. Yo le tengo echado el ojo, ni que sea a modo de ver unos capítulos de escenarios bonitos y desconectar el cerebro.

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    1. Mientras no intentes buscarle mucho sentido se disfruta.

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